viernes, 11 de diciembre de 2015

De madrugada



De madrugada,

Justo cuando la noche es más fresca, la ciudad duerme, las ideas excitadas por el quehacer cotidiano brotan como manantial de agua fresca que se ha de beber sin parar, intentando saciar la sed de versar libre hasta la complacencia que nos ocupa decir, con sapiencia y arte, los apuntes que dicta el corazón.


“Poco más de noche”



Por momentos me sorprende

La quietud de la madrugada y,

Mientras duermes me pregunto:

Porque no entiendo

Si es posible que al pasar del tiempo:

Ni yo ni tú sabemos quiénes somos

Y compartimos cada noche de silencio.



Te sorprende que lo diga

Más me sorprendo al pensarlo,

Reconozco de una vez,

Siempre aprendo que

Nunca termino de saberlo.



Eso sí, hemos sido hasta hoy

Buenos amantes en el tiempo

Y me ha llevado entender que

Sensibilidad y placer es mucho más,

Que madrugadas de gozo.



Buscando en ellas el retozo

 Que mejor nos amolde

Nos hizo feliz sin advertir

Que era poco más de noche.



Y aprendiendo de ti y tú de mí

Las experiencias crecimos,

Y hoy, a estas horas,

De conclusiones andamos.



Cuenta damos ya

De lo vivido con optimismo,

Sin apenas ayudas ni empujoncitos,

Nos gustaron de estos tiempos

El éxito y las complacencias

De un amor barato e inmenso de cariño.



¿Por qué darle un manotazo?

Si le hemos dado a la vida

Un sentir natural de aroma especial

Y Tremendo espaldarazo.

 

No hay comentarios:

Publicar un comentario